Cambiamos de casa, pero no de esencia. Desde el Gran Hotel Taoro, en Puerto de la Cruz, seguimos abriendo conversaciones que se sienten. Y esta vez se nos coló Moncho Borrajo. Gallego de nacimiento, canario por decisión… y vecino de Tenerife desde hace más de 30 años. Una mezcla peligrosa: ironía, memoria y cero ganas de quedar bien. Lo has visto hacer reír durante media vida. Pero aquí viene a otra cosa. A hablar claro. A reírse de todo. Incluso de sí mismo. Dale al play. Porque cuando Moncho abre la puerta, puede pasar cualquier cosa.





